Úlceras por presión

Cómo curar escaras en el coxis: guía médica paso a paso

Una escara en el coxis, también conocida clínicamente como úlcera por presión sacra o lesión por decúbito, es una lesión de la piel y tejidos subyacentes que aparece por la presión prolongada sobre el hueso sacro/coxal, especialmente en personas inmóviles o encamadas. Estas lesiones se desarrollan cuando la presión interrumpe el flujo sanguíneo en la piel, lo que provoca daño tisular y, sin tratamiento, puede progresar rápidamente. 1 

¿Qué es una escara en el coxis?

Las escaras o úlceras por presión son lesiones cutáneas que se desarrollan cuando la piel queda comprimida entre un plano duro y una prominencia ósea, como el sacro o el coxis. La falta de oxigenación y nutrientes en los tejidos afectados provoca desde enrojecimiento persistente hasta necrosis profunda, dependiendo del tiempo de exposición y de los factores de riesgo asociados. 1 2

Causas de las escaras en el coxis o sacro

La aparición de una escara en esta zona se relaciona principalmente con la presión continua, aunque factores como la humedad, la fricción, la cizalla, la desnutrición y la inmovilidad prolongada aumentan significativamente el riesgo. El coxis es una localización especialmente vulnerable en pacientes encamados, usuarios de silla de ruedas y personas mayores. 2 3
 
Entre las principales causas y factores asociados destacan:

  • Presión continua, que compromete el riego sanguíneo de la piel y los tejidos subyacentes. 
  • Humedad prolongada, debida a sudor, incontinencia o exudado, que macera la piel. 
  • Fricción y cizalla, producidas por deslizamientos en la cama o la silla. 
  • Inmovilidad prolongada, que impide los cambios posturales espontáneos. 
  • Desnutrición o déficit nutricional, que dificulta la regeneración de los tejidos. 
  • Edad avanzada y enfermedades crónicas, que aumentan la fragilidad cutánea.2 3

  
Categorías o grados de una escara por presión 
 
Las úlceras por presión se clasifican clínicamente en cuatro categorías, en función de la profundidad y el tipo de afectación tisular. Esta clasificación permite orientar el tratamiento y estimar el riesgo de complicaciones. 2

  • Categoría I: eritema persistente con piel intacta. 
  • Categoría II: pérdida parcial del grosor de la piel, con aspecto de abrasión o ampolla. 
  • Categoría III: pérdida total del grosor cutáneo, con afectación del tejido subcutáneo. 
  • Categoría IV: lesión profunda que puede alcanzar músculo, tendón o hueso. 2 

Cómo curar escaras en el coxis según su categoría 
 
Escara de categoría I 

En fases iniciales, el objetivo principal es detener la progresión de la lesión. Para ello es fundamental aliviar la presión mediante cambios posturales frecuentes, mantener la piel limpia y seca, y proteger la zona con materiales que reduzcan la fricción y la presión local. 4 5

 
Escara de categoría II 

Cuando existe pérdida parcial de la piel, el tratamiento se centra en favorecer la cicatrización y prevenir la infección. Se recomienda la limpieza suave de la lesión, el uso de apósitos que mantengan un entorno húmedo controlado y la vigilancia estrecha de la evolución de la herida.5 6 
 
Además, el cuidado de la zona afectada resulta fundamental. En lesiones de categoría II, la aplicación de productos tópicos con ácidos grasos hiperoxigenados que dispongan de indicación específica para su uso en lesiones por presión puede integrarse en el abordaje local, contribuyendo a proteger el tejido comprometido y favorecer el proceso de cicatrización, complementando así el tratamiento establecido. 7 8 9 10

 
Escaras de categoría III y IV 

Las escaras profundas requieren un manejo especializado. En estos casos puede ser necesario el desbridamiento del tejido necrótico, el tratamiento de infecciones asociadas y el uso de apósitos avanzados. En situaciones graves o de mala evolución, se valora la intervención quirúrgica y el seguimiento por equipos multidisciplinares. 1 7

Cuidados esenciales para el tratamiento de escaras 

La aplicación regular de productos tópicos formulados con ácidos grasos hiperoxigenados se ha estudiado principalmente en la prevención de lesiones por presión y en el cuidado de la piel en riesgo. Su uso contribuye a mejorar la tolerancia cutánea y reforzar la función barrera en zonas sometidas a presión continuada, como la región sacra. 7 8 9 Para más información sobre el cuidado de la piel en riesgo, consultar aquí. 11

En la práctica clínica, este tipo de cuidado cutáneo se emplea como medida complementaria a los cambios posturales y al uso de superficies de alivio de presión, ayudando a mantener la piel hidratada y más resistente frente a la fricción y la presión mantenida.8

 Prevención de nuevas escaras en el coxis 

La prevención es uno de los pilares fundamentales en el manejo de las escaras y resulta clave para evitar la progresión de lesiones existentes o la aparición de nuevas úlceras por presión. La aplicación constante de medidas preventivas permite proteger la piel y reducir los factores de riesgo asociados 7 8
 
Entre las estrategias preventivas más eficaces se incluyen:

  • Cambios posturales programados, adaptados a las necesidades del paciente, para aliviar la presión mantenida sobre el coxis. 
  • Uso de superficies de alivio de presión, como colchones o cojines específicos, que ayudan a redistribuir el peso corporal. 
  • Vigilancia diaria del estado de la piel, especialmente en zonas de prominencias óseas, para detectar signos tempranos de lesión. 
  • Control de la humedad, evitando la maceración cutánea asociada al sudor o a la incontinencia. 
  • Reducción de la fricción y la cizalla, mediante una correcta movilización y el uso de materiales adecuados. 
  • Cuidado e hidratación de la piel, mediante la aplicación de productos tópicos formulados con ácidos grasos hiperoxigenados, que ayudan a reforzar la función barrera cutánea y mejorar la tolerancia frente a la presión continuada. 8 9 11

Cuándo consultar con un profesional sanitario 

Es imprescindible consultar con un profesional sanitario cuando la escara no muestra signos de mejoría, presenta secreción, mal olor o signos de infección, aumenta de tamaño o profundidad, o cuando el paciente presenta enfermedades que dificultan la cicatrización. La valoración precoz reduce el riesgo de complicaciones graves. 2 3

Curar una escara en el coxis requiere un abordaje integral que combine alivio de la presión, cuidados locales de la herida, protección de la piel y medidas preventivas continuadas. La detección precoz y la aplicación de cuidados basados en la evidencia permiten mejorar la evolución de la lesión y la calidad de vida del paciente. 1 8

Para ampliar información sobre la prevención de úlceras por presión, el cuidado de la piel en pacientes con movilidad reducida y otras recomendaciones basadas en la evidencia, puedes consultar más contenidos especializados en el blog donde encontrarás recursos prácticos dirigidos a profesionales sanitarios, cuidadores y pacientes. 12

  1. Review of the Current Management of Pressure Ulcers. National Institutes of Health (PMC). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5792240/ 
  2. Mayo Clinic. Úlceras por presión: diagnóstico y tratamiento. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/bed-sores/diagnosis-treatment/drc-20355899 
  3. MedlinePlus. Úlceras por presión. https://medlineplus.gov/spanish/pressuresores.html 
  4. Clínica Universidad de Navarra (CUN). Úlceras por presión: cuidados en casa. https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/ulceras-presion 
  5. Ulceras.net. Tratamiento de úlceras por presión. https://ulceras.net/monografico/115/103/ulceras-por-presion-tratamiento.html 
  6. MedlinePlus. Cómo cuidar las úlceras de decúbito. https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000740.htm 
  7. Prevention and control of pressure ulcers. National Institutes of Health (PMC). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10332999/ 
  8. European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP), Pan Pacific Pressure Injury Alliance (PPPIA). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. 2019.https://gneaupp.info/wpcontent/uploads/2024/02/cpg2019edition-digital-nov2023version.pdf 
  9. López Franco M, et al. Eficacia de los ácidos grasos hiperoxigenados en la prevención de úlceras por presión: revisión sistemática con metaanálisis. Gerokomos. https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-928X2016000300007&script=sci_arttext 
  10. Mepentol España. Información sobre el cuidado de la piel en riesgo y ácidos grasos hiperoxigenados. https://mepentol.es/mepentol/  
  11. Mepentol España. Información sobre el cuidado de la piel en riesgo y ácidos grasos hiperoxigenados. https://mepentol.es/mepentol-leche/  
  12. Mepentol España. Blog sobre prevención de úlceras por presión y cuidado cutáneo. https://mepentol.es/blog