Úlceras de extremidad inferior

Picor en las piernas: causas frecuentes y cómo aliviarlo

El picor en las piernas es una molestia frecuente que puede aparecer a cualquier edad, aunque es más habitual en personas mayores y en quienes presentan problemas circulatorios. En muchos casos se relaciona con sequedad cutánea, pero cuando el picor es persistente, empeora al final del día o se localiza en la zona de los tobillos, puede estar asociado a alteraciones en la circulación venosa.¹ ²

Aunque pueda parecer un síntoma leve, el picor continuado merece atención. En determinadas personas puede ser uno de los primeros signos de fragilidad cutánea en las extremidades inferiores. Actuar de forma precoz y mantener un cuidado adecuado de la piel ayuda a reducir el riesgo de complicaciones posteriores, como dermatitis venosa o incluso úlceras venosas en fases iniciales.² ³

¿Qué es el picor o prurito en las piernas?

El prurito es una sensación desagradable que desencadena la necesidad de rascarse. Desde el punto de vista clínico, se produce por la activación de terminaciones nerviosas cutáneas en respuesta a sequedad, inflamación o alteraciones en la microcirculación.¹

En las piernas, el picor puede aparecer de forma ocasional o mantenerse en el tiempo. Cuando es recurrente, conviene valorar posibles causas subyacentes como:

  • Piel seca intensa (xerosis).¹
  • Insuficiencia venosa crónica.²
  • Dermatitis por estasis.³
  • Diabetes u otras alteraciones metabólicas.⁴
  • Irritación por productos agresivos o tejidos sintéticos.¹

Identificar el origen permite orientar mejor las medidas de cuidado y prevención.

Picor en las piernas por mala circulación

La insuficiencia venosa crónica es una de las causas más habituales de picor persistente en las extremidades inferiores.²

Cuando las venas no consiguen devolver adecuadamente la sangre al corazón, se acumula en la parte inferior de las piernas. Esta situación puede generar: ² ⁵

  • Sensación de pesadez o piernas cansadas.
  • Hinchazón en tobillos.
  • Cambios de coloración en la piel (tono rojizo o marrón).
  • Picor que empeora al final del día o durante la noche.

En fases iniciales, el picor puede preceder a cambios visibles en la piel. Si la alteración circulatoria progresa, pueden aparecer dermatitis por estasis y, en casos más avanzados, úlceras venosas en la región maleolar. ³ ⁶

Para ampliar información sobre insuficiencia venosa y prevención de lesiones en extremidades inferiores, puedes consultar más contenidos especializados en el blog

Otras causas frecuentes del picor

  • Piel seca

La sequedad es una causa muy habitual de picor, especialmente en invierno y en personas mayores. Con el envejecimiento, la piel pierde capacidad para retener agua y se vuelve más fina y vulnerable. ¹

  • Dermatitis por estasis venosa

Es una inflamación crónica asociada a insuficiencia venosa. Suele afectar a tobillos y parte inferior de la pierna, produciendo enrojecimiento, descamación, engrosamiento cutáneo y picor intenso. ³

  • Diabetes

Las personas con diabetes pueden presentar sequedad cutánea y neuropatía periférica, lo que aumenta el riesgo de pequeñas lesiones y dificulta la cicatrización. ⁴


¿Puede el picor provocar lesiones?

El rascado repetido puede generar pequeñas grietas o erosiones superficiales. En personas con mala circulación o piel frágil, estas microlesiones pueden evolucionar hacia lesiones más complejas si no se protegen adecuadamente. ³

En pacientes con insuficiencia venosa, la piel de los tobillos es especialmente vulnerable. La falta de cuidados preventivos puede favorecer la aparición de dermatitis crónica y úlceras venosas en fases iniciales. ³ ⁶

Por ello, el abordaje no debe centrarse únicamente en aliviar el picor, sino en preservar la integridad cutánea.

Cómo aliviar el picor en las piernas

El tratamiento dependerá de la causa, pero existen medidas generales que

  1. Hidratación básica diaria

La hidratación diaria es uno de los pilares fundamentales, especialmente en personas mayores o con piel seca.¹

Aplicar una crema hidratante adecuada ayuda a restaurar la función barrera, reducir la descamación y mejorar la sensación de tirantez.

Una hidratación constante disminuye el picor asociado a la sequedad y mejora la tolerancia de la piel frente a factores externos.

  1. Preservar la integridad cutánea en piel con riesgo vascular

A diferencia de la hidratación básica, en personas con insuficiencia venosa o fragilidad cutánea es necesario ir un paso más allá y aplicar medidas orientadas a preservar la integridad de la piel, especialmente en piel a riesgo de desarrollar una úlcera de extremidad inferior.

En este contexto, pueden utilizarse productos formulados con ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO)., indicados para el cuidado de la piel en riesgo en extremidades inferiores.

Los AGHO contribuyen a:⁷ ⁸

  • Mejorar la microcirculación cutánea.
  • Favorecer la hidratación y elasticidad de la piel.
  • Reforzar la función barrera cutánea.
  • Ayudar a mantener la integridad de la piel.

Este tipo de cuidado resulta especialmente útil en personas con insuficiencia venosa crónica, cambios de coloración en tobillos o antecedentes de alteraciones cutáneas en la parte inferior de la pierna.

Más información sobre el cuidado preventivo de la piel con AGHO disponible en: https://mepentol.es/mepentol-leche/

  1. Elevar las piernas Elevar ligeramente las extremidades inferiores durante el descanso favorece el retorno venoso y puede aliviar la congestión asociada al picor. ⁵
  2. Mantener actividad física moderada Caminar de forma regular estimula la circulación y ayuda a reducir síntomas como pesadez, hinchazón y prurito. ⁵
  3. Evitar el rascado Aunque el rascado produce alivio momentáneo, puede dañar la piel y favorecer la aparición de lesiones. ¹

5.Vigilancia de la piel En personas mayores o con antecedentes de insuficiencia venosa, revisar periódicamente la piel de tobillos y piernas permite detectar cambios de coloración, textura o sensibilidad de forma precoz. ⁶

¿Cuándo consultar con un profesional sanitario?

Es recomendable solicitar valoración médica si el picor: ¹ ²

  • Es persistente o empeora con el tiempo.
  • Se acompaña de cambios de coloración o manchas oscuras.
  • Aparecen heridas, grietas o secreción.
  • Existe antecedente de úlceras venosas, diabetes o insuficiencia venosa.

Una evaluación precoz permite aplicar medidas adecuadas y reducir el riesgo de complicaciones

El picor en las piernas puede deberse a sequedad, pero también puede ser un signo temprano de alteración circulatoria. Mantener una hidratación adecuada, favorecer la circulación y aplicar cuidados preventivos ayuda a preservar la integridad cutánea y a evitar la progresión hacia lesiones más complejas en las extremidades inferiores.

Para ampliar información sobre prevención de úlceras venosas y cuidado de la piel en riesgo, puedes consultar más contenidos especializados en nuestro blog.
 


Referencias

  1. Prurito (picazón). Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/itching.html
  2. Mayo Clinic. Chronic venous insufficiency. Disponible en: https://www.mayoclinic.org
  3. Venous eczema (stasis dermatitis). Disponible en: https://www.nhs.uk/conditions/varicose-eczema/
  4. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK). Skin complications of diabetes. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov
  5. Johns Hopkins Medicine. Chronic venous insufficiency. Disponible en: https://www.hopkinsmedicine.org
  6. Millan SB. Venous ulcers: Diagnosis and treatment. Am Fam Physician. 2019.
  7. López Franco M, et al. Eficacia de los ácidos grasos hiperoxigenados en la prevención de úlceras por presión: revisión sistemática con metaanálisis. Gerokomos.
  8. European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP), Pan Pacific Pressure Injury Alliance (PPPIA). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries. Clinical Practice Guideline.