Úlceras por presión

Úlceras por presión en talones: cómo prevenirlas

Las úlceras por presión en talones son frecuentes en personas que permanecen mucho tiempo tumbadas, sentadas o con movilidad reducida. Los talones soportan gran parte del peso del cuerpo y tienen poco tejido que los proteja frente a la presión

La buena noticia es que, en muchos casos, estas lesiones pueden prevenirse si se detectan los primeros cambios en la piel y se adoptan medidas de cuidado desde el principio.

Si cuidas de una persona con movilidad reducida o pasas muchas horas en la cama o en una silla, dedicar unos minutos al día a revisar los talones puede marcar una gran diferencia.

En este artículo te explicamos por qué los talones son especialmente vulnerables, qué señales conviene vigilar y cómo ayudar a mantener la piel sana para reducir el riesgo de lesiones

¿ Por qué aparecen úlceras por presión en los talones?

La piel de los talones está sometida a una presión constante cuando permanecemos apoyados durante mucho tiempo.

Si esa presión no se alivia, la circulación de la sangre disminuye y la piel deja de recibir el oxígeno y los nutrientes que necesita para mantenerse sana. Con el paso de las horas, esto puede provocar que la piel empiece a deteriorarse.

Además, los talones reúnen varias características que aumentan el riesgo de desarrollar una lesión por presión:

  • Tienen muy poca grasa que amortigüe la presión.
  • El hueso está muy cerca de la superficie de la piel.
  • Soportan gran parte del peso cuando permanecemos tumbados boca arriba.
  • El roce continuo con las sábanas también puede dañar la piel.

Por todo ello, los talones son una de las zonas que más atención requieren en las personas con movilidad reducida.

 ¿Quién tiene más riesgo de desarrollar úlceras por presión en los talones?

Aunque cualquier persona puede desarrollar una lesión por presión si permanece inmóvil durante mucho tiempo, el riesgo es mayor en:

  • Personas mayores.
  • Personas encamadas.
  • Personas que utilizan silla de ruedas durante muchas horas.
  • Pacientes ingresados durante periodos prolongados.
  • Personas con enfermedades neurológicas que limitan el movimiento.
  • Personas con desnutrición o pérdida importante de peso.
  • Personas que tienen disminuida la sensibilidad en los pies.

Los profesionales sanitarios utilizan herramientas específicas para valorar este riesgo, como la Escala de Braden, que ayuda a identificar a las personas que necesitan medidas preventivas desde el primer momento (ver artículo: Escala de Braden).

Primeras señales de una úlcera por presión en el talón

Una úlcera por presión no suele aparecer de forma repentina. Antes de que exista una herida, la piel suele mostrar pequeños cambios que indican que está sufriendo.

Por eso es tan importante revisar los talones cada día, especialmente en personas con movilidad reducida.

Algunas señales de alerta son:

  • Una zona enrojecida que no desaparece al retirar la presión.
  • Cambios de color en la piel.
  • Sensación de calor o endurecimiento.
  • Dolor o molestias al tocar la zona.
  • Piel más brillante o con un aspecto diferente al habitual.
  • Reconocer estos primeros signos permite actuar antes de que la lesión evolucione.

Si quieres aprender a identificar cuándo una piel empieza a estar en riesgo, puedes consultar también nuestro artículo Cómo saber si una piel está en riesgo de escaras artículo.

Cómo prevenir las úlceras por presión en los talones

La prevención se basa en una combinación de pequeños cuidados diarios. Ninguno de ellos por sí solo evita la aparición de una lesión, pero juntos ayudan a proteger la piel y a reducir el riesgo.

Cambiar de postura con frecuencia

Evitar permanecer muchas horas en la misma posición es una de las medidas más eficaces para prevenir las lesiones por presión

Los cambios posturales ayudan a repartir la presión entre diferentes zonas del cuerpo y favorecen la circulación.

Si cuidas de una persona encamada, es recomendable seguir las pautas indicadas por el profesional sanitario y establecer una rutina de cambios posturales (ver artículo: Cambios posturales para prevenir las úlceras por presión).

Reducir la presión sobre los talones

Siempre que sea posible, conviene mantener los talones descargados utilizando almohadas o dispositivos específicos que eviten el apoyo continuo sobre esta zona.

Es importante no colocar almohadas directamente debajo de los talones, sino bajo la pantorrilla, de forma que el talón quede suspendido y libre de presión.

Si tienes dudas sobre cómo hacerlo correctamente, consulta con el profesional sanitario que realiza el seguimiento.

Revisar la piel todos los días

Observar los talones durante la higiene diaria permite detectar pequeños cambios antes de que aparezcan lesiones.

Si la persona no puede hacerlo por sí misma, es recomendable que un familiar o cuidador revise la piel con frecuencia.

Una pequeña zona enrojecida puede parecer poco importante, pero si no desaparece al aliviar la presión, puede ser el primer signo de una lesión por presión.

Mantener la piel limpia y bien cuidada

Una piel sana resiste mejor la presión y el roce. Para ello es recomendable:

  • Limpiar la piel con productos suaves.
  • Secarla cuidadosamente, sin frotar.
  • Evitar la humedad mantenida.
  • Mantener una buena hidratación.

Sin embargo, es importante recordar que hidratar la piel no siempre es suficiente cuando existe un riesgo elevado de desarrollar una lesión por presión.

Si quieres conocer cómo evolucionan estas lesiones, puedes consultar nuestro artículo Etapas de las úlceras por presión.

Utilizar productos específicos para la prevención

Cuando la piel presenta signos de fragilidad o existe riesgo de desarrollar una lesión por presión, las medidas preventivas pueden complementarse con productos formulados con ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO). .

Los AGHO ayudan a:

  • Favorecer la microcirculación cutánea.
  • Mejorar la hidratación y elasticidad de la piel.
  • Reforzar la función barrera.
  • Ayudar a mantener la integridad de la piel y reducir su fragilidad.¹⁻³

Mepentol va un paso más allá. Como producto sanitario, ayuda a proteger la piel frente a la presión y la fricción y está indicado tanto para la prevención como para el tratamiento de las úlceras por presión de categoría I y II.

Puedes obtener más información sobre Mepentol aquí.

¿Cuándo consultar por una úlcera por presión en el talón?

Aunque muchas lesiones por presión pueden prevenirse, es importante actuar cuanto antes si aparecen cambios en la piel.

Consulta con un profesional sanitario si observas:

  • Una zona enrojecida que no desaparece al aliviar la presión.
  • Cambios en el color de la piel, especialmente si se vuelve más oscura o presenta tonos violáceos.
  • Dolor, calor o endurecimiento en el talón.
  • Ampollas, heridas o pérdida de la piel.
  • Signos de infección, como aumento del dolor, secreción o mal olor.

Una valoración precoz permite iniciar las medidas más adecuadas y evitar que la lesión evolucione.

 La mejor forma de tratar una úlcera es evitar que aparezca

Las úlceras por presión no aparecen de un día para otro. En la mayoría de los casos, la piel avisa antes de que se forme una herida. Aprender a reconocer esas señales y actuar a tiempo puede marcar una gran diferencia.

Revisar los talones cada día, realizar cambios posturales, reducir la presión sobre esta zona y mantener una rutina de cuidado de la piel son medidas sencillas que ayudan a prevenir complicaciones.

Dentro de estos cuidados, la aplicación de productos formulados con ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) forma parte de las medidas preventivas recomendadas para ayudar a mantener la piel en buen estado y protegerla frente a la presión.

En este contexto, Mepentol, gracias a su formulación con AGHO y otros ingredientes que potencian su acción, ayuda a cuidar la piel desde las primeras fases de riesgo y contribuye a prevenir la aparición de lesiones por presión

Dedicar unos minutos al cuidado diario no solo ayuda a prevenir lesiones, sino que también mejora el bienestar y la calidad de vida de la persona.


Referencias

  1. European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP) & Pan Pacific Pressure Injury Alliance (PPPIA). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. Disponible en: https://www.epuap.org
  2. GNEAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas). Documentos técnicos y recomendaciones para la prevención de lesiones por presión. Disponible en: https://gneaupp.info
  3. Torra i Bou JE, Soldevilla-Ágreda JJ, García-Fernández FP, et al. Publicaciones y documentos de consenso sobre el uso de ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) en la prevención de lesiones por presión.
  4. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Pressure ulcers: prevention and management. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance
  5. Ministerio de Sanidad. Estrategias y recomendaciones para la prevención de lesiones relacionadas con la dependencia y el cuidado de la piel.